Fuente: www.et-sona.com
Conjunto de auriculares y amplificador de alta manufactura para iniciarse en el mundo de los auriculares electrostáticos.

Hace tan solo unas semanas anunciábamos el lanzamiento de este conjunto en las páginas virtuales de Et Sona. Unos días después del lanzamiento, los buenos amigos de Sound Pixel, distribuidores de STAX, me hicieron el gran favor de hacerme llegar el conjunto para su reseña. Hoy, al fin, le damos cabida en la biblioteca de entradas de Et Sona y relatamos la grata experiencia de tener estos auriculares electrostáticos como parte de nuestro sistema para disfrutar de la música.
Antes, un poco de historia. STAX se fundó originalmente en 1938 y en 1959 desarrollaron su primer auricular electrostático, el SR-1, lanzado en 1960. El término preferido por STAX para referirse a sus productos es el de “Earspeakers” o, traducido literalmente, altavoces para oídos.
Por seguir con el glosario, los auriculares electrostáticos son aquellos en los que el sonido se produce mediante un transductor que opera bajo un principio sencillo. Un delgado diafragma de material se aloja entre 2 placas metálicas perforadas. Por el diafragma corre una carga eléctrica, generalmente gracias a un recubrimiento conductor. Las placas metálicas que lo alojan tienen dos cargas: una igual a la de la película o diafragma y otra opuesta. Cuando se recibe la señal, las cargas alternan, haciendo oscilar el diafragma y produciendo el sonido. Es el desarrollo de este sistema y los materiales involucrados lo que hace que los auriculares STAX tengan tan buena reputación en el mundo de los audiófilos. Simplemente, son expertos en lo que hacen.
Entremos en detalles para que podamos conocer más a fondo este excelente conjunto de auriculares y amplificador, que nos llevarán a un nivel muy respetable de rendimiento por un coste bastante ajustado.
Construcción.
De entrada, hay que distinguir la nomenclatura. SRS-X1000 es el nombre que STAX da al conjunto. Este conjunto, integrado por una pareja de auriculares y un amplificador, tiene a su vez dos nomenclaturas diferentes cuando se observan los equipos por separado. Se integra por el amplificador SRM-270S y los auriculares SR-X1. No, yo tampoco entiendo por qué lo han llamado SRS-X1000 y no he preguntado. Por separado (como también se pueden adquirir), los SR-X1 tienen un precio de 679 €, mientras que el SRM-270S cuesta 669 €. El conjunto, en total, se vende por 1.299,00 €, lo que supone un ahorro de 49 €. Personalmente, esperaría un ahorro un poco mayor, pero, a día de hoy, no me han ofrecido el puesto de director financiero en STAX.
El amplificador SRM-270S es, como STAX lo llama, una unidad de potencia para altavoces aurales (disculpad la traducción, en inglés es: Driver Unit for Earspeakers). Una unidad compacta que sirve como amplificador dedicado para los auriculares, con conexiones RCA en la parte trasera. En nuestro sistema, lo instalamos entre el preamplificador y la etapa de potencia, por ejemplo, o en una salida RCA a TAPE, que serviría como "monitor". En el frontal encontramos la conexión para el cable de los auriculares y un control de volumen. La alimentación se realiza a través de un conector tipo "barril", de esos que vienen con los enchufes de pared de caja pequeña.

El acabado de ambos equipos es sencillo, pero se nota que están bien construidos. Basta con ver la calidad de los plásticos. Entiéndase, además, que se trata de modelos base en la gama de la marca, por lo que los materiales más refinados se reservan para modelos superiores. Esto, sin embargo, no representa ningún problema. La calidad es comparable con la de cualquier auricular de este rango de precios sin problemas.
Los auriculares en sí mismos son muy ligeros, por lo que son bastante cómodos de utilizar. No fatigan en escuchas prolongadas y, gracias a que son de tipo abierto, no generan la sensación de calor de los de tipo cerrado.

El cable provisto es bastante largo, permitiendo situar el equipo en cualquier ubicación. Un aviso: dada la ligereza de la unidad de amplificación y de los auriculares, si el cable queda suspendido, puede tirar de cualquiera de los dos extremos debido a su peso. En conclusión, es un cable correcto y de buena calidad.
Cómo suenan.
Conectado a mi preamplificador McIntosh C502, mediante un cable RCA Final Touch Audio, el conjunto STAX sonó espectacular. Con todas las fuentes conectadas al preamplificador, me era posible escuchar a través de los auriculares tanto vinilo como streaming o CD sin problemas y sin tener que cambiar ninguna conexión.
Comencé la escucha con streaming, con el Bluesound Node realizando dicha actividad en conjunto con un DAC Eversolo Z-8. Tidal a máxima resolución. Escuché, primeramente, algunas canciones que utilicé para situarme, aprovechando igualmente para “rodar” el conjunto. Cuando llegó la hora de ponerse serios, me dejé llevar por mis playlists. Para analizar, me centré en The Unthanks - Mount the Air. La voz en Died for Love fue, como poco, lo más real que pueda parecer una grabación. La transparencia de los auriculares me sorprendió. La claridad experimentada a través del conjunto STAX es, cuanto menos, para dejarnos con la boca abierta. Los sonidos transitorios de los platillos y el ritmo llevado por la batería contenían detalle y brillo muy definido. La textura de la voz, impresionante. El sutil sonido de las notas del piano con un eco casi etéreo causó mucho sentimiento. Espectacular. Una excelente manera de disfrutar esta grabación por la intimidad que los auriculares permitían.
En la oportunidad del vinilo, tocó turno a Max Roach y su trío con Hassan. Una grabación de Speakers Corner que, como siempre, se caracteriza por su excelente calidad. El piano de Hassan Ibn Alí sonó "a tamaño completo" con una claridad y presentación alucinantes. Ustedes, que seguro tienen un largo recorrido en el mundo de la alta fidelidad, sabrán lo difícil que es representar adecuadamente un piano. Ahora imaginen el logro de hacerlo a través de un par de auriculares. Huelga decir que la presentación del resto de instrumentos fue igualmente clara y amplia. En verdad, los STAX tienen esta capacidad de poner "en foco" toda la imagen musical como si de una lente de fotografía se tratara. En este caso, supongo (y perdonen mis limitados conocimientos de fotografía), sería como un gran angular, que capta la totalidad de la imagen con una definición muy clara. Eso sí, cero distorsión.

Jugando un poco más, tocó el turno de los CD's. En conjunto con el Sony CDP-338ESD y el Eversolo Z-8, el conjunto STAX recibió el sonido cálido y bien logrado de una nueva adquisición, bueno, no tan nueva: Oscar Peterson & Count Basie - Satch and Josh... Again. En esencia, un gran disco de Jazz al que los auriculares hicieron justicia en todo momento. En cuanto comenzó a sonar, noté como mi pie seguía el ritmo de manera automática, señal de que la música me había atrapado y trasladado a otro lugar. Ya sé que no es lo mismo, pero cuando se habla de audio inmersivo, me imagino algo así: que la música te atrape y te traslade. Llámenme anticuado, yo sigo disfrutando de buen Jazz con un excelente par de auriculares STAX.
Conclusiones.
El conjunto STAX es una excelente opción para quien busca hacerse con un buen par de auriculares por un precio razonable, considerando que el coste incluye el amplificador. Únicamente es necesario añadir una fuente y tendremos un respetable conjunto para disfrutar de la música. O, mejor aún, la facilidad con que se integra a un sistema ya existente nos permite disfrutar con mayor intimidad de nuestra música favorita.
No nos dejemos engañar por la simplicidad del diseño y la construcción ligera de los equipos. La calidad, tanto de estos como del sonido que producen, está muy por encima de lo que podríamos esperar si nos fiáramos únicamente de la vista.

El sonido es cris-ta-li-no. Así de claro. No hay mayores coloraciones. Una respuesta excelente a lo largo del espectro, con una buena presencia de graves que sobresale por su habilidad para presentar un rango medio-bajo bastante ágil y con un control muy bien logrado. En cuanto a la representación de voces, nuevamente un acierto, con buena presencia y textura, aprovechando una muy buena proyección que atrapa y realmente permite apreciar y disfrutar la música. La única desventaja es, desde mi punto de vista, que no presentan buen aislamiento del exterior (esto se entiende dada la construcción), por lo que el ruido ambiental puede distraernos fácilmente del disfrute de la música. En términos de sonido, lo tengo claro: los auriculares electrostáticos están en un nivel aparte.
Por otro lado, son auriculares condicionados a su uso con el equipo de amplificación, por lo que no pueden ser utilizados en "movimiento" con facilidad, a la vez que su utilización para gaming o películas, entre otros, está supeditada a la capacidad de nuestro equipo para conectarse a la entrada USB de la unidad de "energía".
En conclusión: los STAX, en el conjunto SRS X-1000, son para mucha gente los últimos auriculares que comprarán. El sonido es indescriptiblemente bueno y, en cuanto a relación calidad-precio, está muy por encima de otras opciones en el mercado. Os lo prometo, los STAX os atraparán.
Dónde comprar.
Como decíamos al inicio de esta entrada, Sound Pixel distribuye STAX en nuestro territorio, así que el conjunto se encuentra disponible a través de ellos.
El conjunto tiene un coste, al momento de la reseña, de 1.299,00 €